Consejos de conservación

Por el tipo de envasado necesario, la charcutería puede producir mohos naturales que afectan a su apariencia y que forman parte de su proceso de curación.

Eliseo PinedoSi esto ocurriera, sólo se debe limpiar con un papel de cocina o un paño con un poco de aceite.

Los jamones no se deben mantener en su envoltura y así se evitará estos mohos.

Los productos envasados al vacío recomendamos que se mantengan en frío de no ser posible en un lugar fresco y seco y apartado de la luz solar.

Para una mayor longevidad del producto, abrir por uno de los extremos, justo por el cierre sellado una vez abierto, volver a usar la misma bolsa de vacío para conservar el producto y doblando o asegurando el extremo e impidiendo que entre aire y conservar en el frigorífico, así conseguiremos que se conserve durante mas tiempo en un envase sellado e higiénico.

El papel es un buen aliado para la conservación de embutidos y terminar de darles un poco mas de curación. Para todos los amantes del embutido muy curado, (en nuestro caso hemos diseñado un papel retro especial para estos casos y lo utilizamos con una doble utilidad, envoltorio del producto para el transporte y papel para la conservación del embutido, solo deberá desenvolver el envió y cortar el papel que necesite para envolver) solo deberán sacar el producto del vacío y envolverlo en papel resistente y uniforme y conservar preferentemente en la nevera o en un lugar lo mas fresco posible.

Los productos frescos como el chorizo fresco, chistorra, salchichón cocido recomendamos conservar en frío y sin abrir el envase hasta unas horas antes de consumirse para darle tiempo que el producto se oree y asi recupere su aroma y sabor. Estos se pueden congelar para una mayor conservación pudiéndolo congelar en el mismo envase sin abrir, o una vez abierto, congelar entero o en porciones para otras ocasiones, después no deberá mas que dejarlo en el frigorífico 24 horas antes de consumir para que se descongele y el producto seguirá manteniendo sus cualidades como el primer día.

En ocasiones sobran lonchas que hemos cortado en casa de una pieza entera, por lo que es recomendable intentar cortar sólo la cantidad de embutido que se vaya a consumir en ese momento. Además, es importante dejar la piel a las rodajas que no se coman en ese instante, ya que actúa como protector del embutido y hace que no se seque con facilidad.

Y el resto de pieza que nos ha sobrado recomendamos untar la zona de corte con un poco de aceite de oliva para que el embutido no se ponga rancio, y taparla con un poco de papel de film trasparente.